jueves, 9 de junio de 2011

Otra vez

Otra vez

Volver a acostarme sin deseos,
volver a querer no levantarme.

¡No!, no lo voy a permitir,
beberé y beberé sin sed
para que el acto de reposo sea inconsciente
y recién mañana acostarme,
otra vez sin sueños.

Esperanza, esperanza, la gran esperanza
de que toda esta estupidez acabe mañana,
y que sea feliz y que sonría y que folle
como debería de ser, como se supone es.

Otra vez no por favor, otra vez no.
¿Y ahora qué?, pregunta contestada,
ahora quiero el —ya lo sé—.

Conomigos

Conomigos

Es excitante esa falsa ilusión de que en el camino de caída
siempre va a haber un cuerpo que nos salve, que nos sostenga,
(esa esperanza de que un beso comprensivo nos detendrá)
e incluso nos lance lado opuesto al hoyo que nos ciega.

Pobres los conocidos,
cuánta responsabilidad.

Re-en-carne(ción)

Re-en-carne(ción)

Hoy me levanté
y estaba muerto.

Tiempo después
me bañé(...)

3 horas de 24 minutos cada una y volví a estar vivo.

Gracias a las 11:56

Qué bien nos sentimos al saber que no somos los únicos;
que ridículos somos por el solo hecho de pensarlo.

Ahorita soy un fanático religioso ante tus ojos;
ahorita soy simplemente un verbosida con mucha cháchara.

Dios nos guía, ningún sufrimiento es insuperable ni final;
la vida no es una mierda, simplemente está en proceso de salir del culo;
y el mal olor no es de tu compañero, viene de tus malos pensamientos.

No nos condenemos hermanos ¿Sí?

Gracias Dios y él no lo agradece también

No lo leas atún

Por favor no,
hoy voy a escribir algo violento,
hoy voy a ser un condenado
porque no he tomado mis medicamentos
y evito hacerlo.

La sangre no deja de explotar,
las venas están tan hinchadas
que la piel cede y se cuartea
como los desiertos que extrañan ríos.

Me bajo los calzones
para poder ver todo ese pelo que me calienta
y arrancarlo a diente de herbívoro
de 5 en 5,         —Cuidado que el lobo está casi listo—

Las paredes dejan de formar un cubo,
ahora son la corteza de un ataúd
listo para enterrarse con los sueños de un muerto,
listo para encerrar al libre más libre
que recién alcanzó su libertad.

¡Qué diversión! ¡Qué diversión!
Yo quiero el dinero, yo quiero el poder.
A quién mato y por qué no es lo que importa,
yo quiero el dinero, yo quiero el poder.

Jodeos todos, ya muertos están,
leyeron lo que no deberían
y ya saben demasiado.
—Fueron—.

*Lo pedí de favor

¿D o D?

De aquí no me voy sin decir que las letras,
que estas letras son drogas de Dios.
Esto es lo que enfrenta la marihuana y cocaína,
las benditas drogas de Dios
mi verdadera y gran adicción.

—Ojalá—

¿Drogas? o ¿Daniel? o ¿Dios?

lunes, 6 de junio de 2011

En mi encuentro

En mi encuentro

Los ladridos ahuyentan cualquier razonamiento,
el animal enfrenta al hombre, hace su vida imposible
y todo esto dentro de la misma carne, el mismo hueso.

Una lucha colateral entre patológicos:
El animal sexual y el hombre sexual.
Amigos y enemigos; maestro de la contradicción
—Solo un bipolar.—

El asunto no es sencillo, y son dos los que quieren penetrar.
Cuanto buen sentimiento alrededor de cuanto violento instinto,
—Um, qué rico—, sí, qué rico. —Um.—

Dame la mano, no me agarraré del codo
pero cuidado que si muerdo,
cuidado que te quiero,
cuidado que ahí voy a por ti.