viernes, 19 de marzo de 2010

Mitología siglo XXI

Mitología siglo XXI

Sombras de odio,
El odio en las sombras.

Amor de infieles,
Infieles haciendo el amor.

Un Caos lleno de amor
Engendró tras una noche de pasión
El feto con más sombras
Jamás vistas en el amor.

Corrían espíritus por Gea
Con sombras entre luz
Llenos de mentiras
Jugando a ser DIOSES con titanes,
Grave error.

Mataron a un señor,
Decía ser hijo del Caos
Y que a las sombras iba a matar
Pero al amenazar el mal
Con sus rayos fue sacrificado
Por las sombras que reflejó su luz.

Luego apareció el titán
Un titán engendrado de dioses
A los cuales él quería eliminar,
Infierno tras infierno
Miles de sombras fueron cayendo
Con nubes negras
Caos iba desapareciendo...

jueves, 25 de febrero de 2010

Hoy

Hoy

Un mañanero para comenzar bien el día,

pues me dijo una vez un señor en desconocida

—A quien madruga dios le ayuda—;

Yo nunca madrugué, no necesité ayuda.


Hoy necesito algo más que mis dos manos,

una tercera una cuarta e incluso ninguna.

Simplemente siento que salto hacia el suelo

y caigo al suelo también.


Heridas, golpes, cosquillas y ella:

Manos, pies, ojitos y muy de vez en cuando sonrisas.


Hoy estoy en el suelo, mañana me levantaré

pero recuerdo el texto que leí:

—Siempre es hoy—.

Sentido:Significado

Sentido:Significado

—¿Por qué escribes así?, acaso no estás bien.

No entiendo el sentido pese al significado,

creo que tú te estás inventando algo; una mentira.

No creo en tus letras puesto que no siguen cabezas.—


—Pues qué te diré cantor amigo mío. Las palabras,

mis palabras no se encuentran en el diccionario;

están mal escritas y ciertas letras no existen y realmente

Mis frases ni sentido ni significado poseen.


—Dígame entonces usted por qué pierde el tiempo con un papel.


—Señor, le pido observe este escrito y lo lea con los ojos cerrados.

No piense en física, simplemente léalo.


Cerró sus ojos, guardó silencio unos segundos y después de una sonrisa:


—Discúlpeme joven pero no lo puedo leer, lo puedo describir.


—Y dígame señor, ¿Cuántos colores posee la obra?


—Los suficientes para ser bella;

sin sentido ni significado.

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿Cabeza?, —No, nube—

¿Cabeza?, —No, nube—

Como árboles en la ciudad,

se encontraban dos figuras en singular:

Una con fantasmas en los pies, y mientras

la otra chocaba sus cabellos con neuronas

—¿En una cabeza?— No, en una nube.


Antes era el águila de una ciudad,

acompañado siempre por su fuente de poder;

la creatividad amarilla de la flor.


Confuso era su camino, incluso en cierto modo

el humo del cigarro curaba la despreocupación del ciudadano,

El sufrimiento de una nación.


El jardín se quedó corto,

los amantes en el suelo asfixiados(...)


Lo natural pisoteado por la gran ciudad;

Gran villano despiadado.

Que me pasa, pregunta

Era yo aún un pequeño niño cuando ya comenzaron a aparecer en mi vida los ataques de histeria que lastiman mi rostro. Primero uñas, luego el dolor y concluía con la sangre, esta era una de mis primeras manifestaciones emocionales que utilicé. Desde esa faceta de mi vida ya me solía aburrir con facilidad, por lo cual cambiaba rutinariamente a cosas como los clásicos chocando contra los muros de una inocente guarida, la cual hacía temblar hasta las columnas de su cansancio por el temor que creaba en el ambiente de vecinos los gritos de un pequeño niño.

Unos cuantos años expuesto dictatorialmente a la sociedad bastaron para que mi mente construyera los muros de los parámetros. En mi infancia cada brisa era un empujón al columpio de mi imanación; cada árbol era tan único que ameritaba que me detuviese para admirarlo y si las energías y autoridades lo permitían incluso conquistarlo; un detalle era una celebración; e incluso las lágrimas de dolor me traían al fin y al cabo felicidad disfrazada de atención.

Ahora ya mayor, —mírame tú—, la histeria sigue en mí; tan fuerte como en mi comienzo y tan reprimida como la sociedad. Reflexiono, pienso, intento entender el porqué, —¿Qué te pasa?— preguntas, —ya casi lo sé—.

Hoy me doy cuenta de que ahora la brisa me ahoga; los árboles se han vuelto ignorados; y no hay detalles, quizás sí celebración, pero si llega el dolor, —Oh, si llega el dolor—, no hay atención ni manufacturación.

La ira sumada a la represión físico individual y hasta incluso espiritual generan violencia. Me lleno de violencia, pero mis sentimientos positivos en contradicción al mundo en el que vivo no me permiten desahogarme contigo, por lo cual la mayor cantidad de minutos lo hago conmigo.

martes, 23 de febrero de 2010

Un viaje; quizás

Solo pasos en mis oídos; placer en mis pies
y se podría llamar un poco de frenesí(...)
—No es seguro—, pero sí tangible.

Posibilidades de nuevas brisas,
Un poco de cambio de cemento, y hasta tal vez
un poco más de verde en el hemisferio.

Calor aquí, un poco más de calor allá
No importa el ambiente, importa el vuelo de al lado
y que sus cabellos no se despidan con el movimiento
sino que me saluden con el sudor de tal vez
—Dos cuerpos—.

Sudor, calor, acción, odio y amor:
Tres colores primos, y otros hermanos cercanos.

Un sueño moralmente bueno

Intenté ser bueno de la forma equivocada,

Busqué la perfección señalando imperfección,

Encontré amargura mirando felicidad ajena.


Soy bueno, como lo soñé...


Me equivoqué de camino,

Pero llegué a mi destino...


Soy bueno gracias a la maldad.