jueves, 9 de junio de 2011

Gracias a las 11:56

Qué bien nos sentimos al saber que no somos los únicos;
que ridículos somos por el solo hecho de pensarlo.

Ahorita soy un fanático religioso ante tus ojos;
ahorita soy simplemente un verbosida con mucha cháchara.

Dios nos guía, ningún sufrimiento es insuperable ni final;
la vida no es una mierda, simplemente está en proceso de salir del culo;
y el mal olor no es de tu compañero, viene de tus malos pensamientos.

No nos condenemos hermanos ¿Sí?

Gracias Dios y él no lo agradece también

No lo leas atún

Por favor no,
hoy voy a escribir algo violento,
hoy voy a ser un condenado
porque no he tomado mis medicamentos
y evito hacerlo.

La sangre no deja de explotar,
las venas están tan hinchadas
que la piel cede y se cuartea
como los desiertos que extrañan ríos.

Me bajo los calzones
para poder ver todo ese pelo que me calienta
y arrancarlo a diente de herbívoro
de 5 en 5,         —Cuidado que el lobo está casi listo—

Las paredes dejan de formar un cubo,
ahora son la corteza de un ataúd
listo para enterrarse con los sueños de un muerto,
listo para encerrar al libre más libre
que recién alcanzó su libertad.

¡Qué diversión! ¡Qué diversión!
Yo quiero el dinero, yo quiero el poder.
A quién mato y por qué no es lo que importa,
yo quiero el dinero, yo quiero el poder.

Jodeos todos, ya muertos están,
leyeron lo que no deberían
y ya saben demasiado.
—Fueron—.

*Lo pedí de favor

¿D o D?

De aquí no me voy sin decir que las letras,
que estas letras son drogas de Dios.
Esto es lo que enfrenta la marihuana y cocaína,
las benditas drogas de Dios
mi verdadera y gran adicción.

—Ojalá—

¿Drogas? o ¿Daniel? o ¿Dios?

lunes, 6 de junio de 2011

En mi encuentro

En mi encuentro

Los ladridos ahuyentan cualquier razonamiento,
el animal enfrenta al hombre, hace su vida imposible
y todo esto dentro de la misma carne, el mismo hueso.

Una lucha colateral entre patológicos:
El animal sexual y el hombre sexual.
Amigos y enemigos; maestro de la contradicción
—Solo un bipolar.—

El asunto no es sencillo, y son dos los que quieren penetrar.
Cuanto buen sentimiento alrededor de cuanto violento instinto,
—Um, qué rico—, sí, qué rico. —Um.—

Dame la mano, no me agarraré del codo
pero cuidado que si muerdo,
cuidado que te quiero,
cuidado que ahí voy a por ti.

lunes, 30 de mayo de 2011

Recuérdame recordar

Recuérdame recordar

Todo lo que hemos recordado,
todo lo que hemos llamado nuestro;
como si cada imagen no la regalaran,
como si la memoria fuera un cofre del tesoro.

Todas las aventuras desconocidas en cintas de vídeo,
nosotros aparatos de ejecución y almacenamiento.

Dios nos permite existir;
mortales debemos reproducir sus actos.
En el pasado todo ha sido influencia
y todo debe ser amor puro.

Podríamos aprender nudos campistas,
colgar nuestras cabezas como tesoros piratas
sobre los troncos de la selva peruana;
los mismos que albergan toda una gama
de colores e historias. —Lo obvio.—

Objetiva la mente en la carne;
eterna son las almas que fluyen en cambio-evolución.

Qué mágico que nada termine,
que con tranquilidad la esencia es inmortal,
y con todos los retales del pasado
saciar el hambre de experiencia
que nos une con el amor de Dios.

Solo-lo

Solo-lo

Solo lo que un hombre necesita,
solo lo sombreado entre el conocimiento.
Hay que entender la postura de la respuesta.
No es necesario, es un ejemplo.

Sangró el verde cristal

Vino tinto;
sangre de profeta;
hijo de deidad, —regálanos—
tu cáliz de mortal
para encontrar el amor
fuera y no dentro de la botella.