domingo, 10 de julio de 2011

Cosas de chicos

Mi cuarto es de hombre,
aquí solo se hacen cosas de chicos,
y las chicas solo entran conmigo.

En mi cuarto solo hay una cama,
un baño, un habitante,
y en él solo se hacen cosas de chicos.

El teléfono molesta la privacidad
en mi cuarto, —qué irrespetuoso—.
En mi cuarto no entran llamadas,
aquí solo se hacen cosas de chicos.

Las Evas se regalan en competencia
con Luna;
yo en mi cuarto recibo la luz
de Luna, Sol, Estrellas y Eva.

En mi cuarto solo se hacen cosas de chicos,
solo vive un hombre, en las noches llega Luna,
pero al amanecer ya desaparece;
porque en mi cuarto solo se hacen cosas de chicos.
La alegría de estar vivo, y sonreír pa' demostrarlo.

jueves, 7 de julio de 2011

Lo mismo

Estoy harto de escribir la misma mierda sobre la misma porquería en la misma tumba con la misma sangre pa' los mismos desacreditadores.

miércoles, 6 de julio de 2011

El baile de la Tierra

El baile de la Tierra

El baile de la Tierra
alrededor del sol,
como dama de compañía
en competencia con siete más
en solo una pequeña galaxia
que para ella es su mundo.

El baile de la Tierra
seduciendo al sol,
el cual está excitado
el cual quiere radiar,
pero busca de oeste a este
los cráteres de Luna
para desfogar sus más profundos
placeres cósmicos.

El baile de la Tierra
convence al sol
de tanto en tanto
de un lado, por el otro;
sin cobrar más
que el bienestar
de sus habitantes.

Sol habló con Tierra,
Sol folló con ella y sus compañeras
pero Luna también se folló a Sol.

Fragmento "Otra inútil canción para la paz"

Fragmento Otra inútil canción para la paz

Fragmento de «Otra inútil canción para la paz»
— Extremoduro

martes, 5 de julio de 2011

Say More Love

Say More Love

Yo sé que existe el amor,
entre todos, entre todo,
como una orgía de amantes
como una masa de piel mundial;
todo con amor, hasta la sangre.

lunes, 4 de julio de 2011

15 minutos de locura con la muerte

15 minutos de locura con la muerte

En una pradera desconocida en medio de ese país al que todos temen y por ende olvidan se encuentra una casa completamente alejada de la actual tecnología, avances científicos, no hay agua, no hay electricidad, no hay nada sino paredes, techo y suelo rústico. En ese lugar me encuentro yo, solo, excitado por el reto pero a la vez petrificado por los ruidos de depredadores hambrientos y las presencias invisibles que se hacen notar cada cierto tiempo como vientos que me congelan el rostro grabando así mi expresión de desesperado por unos cinco minutos más. No sé por qué estoy aquí, desconozco el manantial de mi estupidez, pensaba que ya estaba seco, que ya había estado en intimidad conmigo lo suficiente para amarme y conocerme, pero no es así, mi sola presencia me incomoda, las voces de mi cerebro en batallado revientan mis tímpanos que intentan aprovechar el momento de silencio natural para descansar en meditación, pero se les es imposible, y yo me estoy enloqueciendo. El sol desesperado por follar empieza a esconderse para buscar fallidamente a la luna, y el naranja en las hojas empieza a oscurecer, qué miedo. Ya no me soporto, ya no me tolero, mi cabeza es mi enemigo, no me quiero tranquilo y me atormento con pensamientos contradictorios que atentan contra mi dignidad y este lugar de mierda me acosa, cada vez me rodea más, es claustrofóbico, en este momento una caja de mudanza me sería más cómoda y espaciosa que este torturante asesino rural. La luna escapó al sol, pero este la alcanza con su luz a su perfil derecho, esa esquinita de luz es mi visión, es lo único que no me permite caer preso de la oscuridad absoluta, de la inutilidad de los párpados, del sueño obligado. No puedo más, esto es in-humano, cada vez hay más miradas picoteándome el cuerpo, los insectos ya me colonizaron, qué paranoia, ¡Me quieren matar! No lo permitiré, no permitiré que nadie me mate, yo soy un Dios en esta jungla, yo soy invencible y nadie puede matarme, es más soy tan invencible que ni aunque quisiera podría ser asesinado, qué obstinado fui al asustarme de estos arbolitos y sombritas. Otro chiflón congelante, qué incómodo lugar, ojalá le pudiera sacar algún provecho, quizá de tumba. Voy a infiltrarme entre los árboles para ver qué pasa, no, qué miedo, mejor me mato antes de que me maten, perdón Dios, ahí voy a tu costado con esta roca que romperá mi cráneo abriendo una grieta por la que escape mi alma para acompañarte y servirte como tu hijo que siempre he sido.