Juan responde a mis llamados;
por favor Pedro escucha sus reclamos.
Ay mierda, ¿por qué tanta verbosidad?
Palabras, palabras, palabras
Madre y padre de las excusas
del ocio, y la mala descalificación de oficios.
Palabras.
Una vocal, consonante, mi saliva(...)
—No— dijo el demonio posador:
Tú no eres el verbosida; es ella.
¿Quién? —Ella—.
Ella juega a jugar en mi juego
pero yo mientras tanto miro el juego jugarse solo;
No como lo haría el solitario
sino más bien como resaltaría Uno, o de pronto
—Nosotros dos—.
Debilidad emocional es clave para que el amor siga
elevándose desde mis pulmones.
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