martes, 23 de febrero de 2010

Ausentes excusas

Juan responde a mis llamados;

por favor Pedro escucha sus reclamos.

Ay mierda, ¿por qué tanta verbosidad?


Palabras, palabras, palabras

Madre y padre de las excusas

del ocio, y la mala descalificación de oficios.

Palabras.


Una vocal, consonante, mi saliva(...)

—No— dijo el demonio posador:

Tú no eres el verbosida; es ella.

¿Quién? —Ella—.


Ella juega a jugar en mi juego

pero yo mientras tanto miro el juego jugarse solo;

No como lo haría el solitario

sino más bien como resaltaría Uno, o de pronto

—Nosotros dos—.


Debilidad emocional es clave para que el amor siga

elevándose desde mis pulmones.

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