lunes, 10 de mayo de 2010

Feliz cumpleaños

Daniel despertó ese especial día lleno de alegría y vitalidad.

Daniel se preguntó, ¿Este día podrá ser el final?

Diario de una muerte-renacimiento

Diario de una muerte-renacimiento

Y el profeta me proclamó: —Tu tiempo no ha terminado, pero lo agotaste. Veo la mortífera sombra a tu lado; el cambio os ha llegado (...) Mira a tu alrededor que vuestro cambio se encuentra en el ponzoñoso cáliz que corre entre tus avernales pensamientos.— Luego de unos minutos el viejo gritó —¡Prepárate para la muerte!— Luego su mirada penetró mis pensamientos —Ella le dará la bienvenida a tu gravoso renacimiento.— Guardé silencio ante sus hendientes palabras bañadas en neta verdad, hasta que sentí las lágrimas acechar mis mejillas, y pensé: —¡Estoy vivo!— mientras tanto miraba al viejo con soberbia y mi cuerpo gritaba en las catacumbas —¡Estoy vivo!— Me despedí del sabio maestro y me emprendí en camino de la *de mi* nueva era.
DIARIO DE UNA MUERTE-RENACIMIENTO

Mis horas eran lentas pero mis días rápidos; lágrimas con frenesí y sacrificio caían constantemente hasta el punto de ser rutinario; y el lápiz y papel se convirtieron en mis mejores amigos, mas no amores. Mi único amor sigue sacando mis ideas en forma de humo a través de mi terrenal ser. El humo es mi único y fiel amor.

Un libro-poemario escrito con odio y desprecio, pero leído con amor y bienaventuranza.

Este libro fue dictado por entes anónimas y transcrito por la fuerza física de Daniel Serrano.

jueves, 6 de mayo de 2010

Compañerismo patológico

Casisey Zevahc: ¡No conozco a nadie!, pero igual mi meta es terminar acá.

Lenida Norares: Yo también.

Animales viciosos

Al comienzo la enfermedad facilita,
la garganta raspada acolitaba:
Cada paso era más fluido que el anterior
y mi mente positivamente distraída.

Pasaban los días como semanas
—Entro a la tienda sin recordar la polución—
Respiro, sonrío, camino, presumo
y medito y reflexiono: peripatéticos.

Los fantasmas en el cementerio,
las balas rotan con dificultad.
¿Desde cuándo eres tan fuerte?
—No lo dejo, solo socializo.—

La auto-confianza mató al león;
tan ansioso como una mosca;
con ausencia del carácter elefantesco;
conteniéndome en honor al ornitorrinco.

Mi amor de gato; soy un ave sensual
¡No importa!, Ni siquiera tu orgullo, jirafa.
Ahora mis manos tiemblan más,
ya no hay más tranquilidad y
efectivamente falta el elefante.

Espero que el león muestre su fuerza,
y con humo bendito logre combatir.
Elevación divina vs Placer terrenal
[Crece la mente — Muere el cuerpo]

Una protesta paralela

No sé cómo el gusano puede comer arroz;
los monos no existen, pero comen arroz;
el gusano se repite, por lo tanto come arroz;
y un dinosaurio cagó por comer tanto arroz.

La madera no es solo para hacer mesas,
ni vasijas, ni ollas, ni leña para el arroz.
La madera también es para palitos chinos
o japoneses: que comen arroz.

No comas tanto arroz que vas a engordar,
¡No comas más arroz!, la naturaleza;
la pachamama se va a enojar.

*Esto es solo una protesta más de los inconformes consumidores del mundo entero.*

Existen dos tipos de consumidores: A.- A los que les gusta lo que se les vende, por lo tanto lo consumen. B.- A los que les molesta ser consumidores, y por este motivo consumen menos (a veces) y de forma clandestina. Otra característica es que con cotidianidad protestan en contra de lo que se les quiere vender y un arma para esto es el pasado y/o futuro.

—UN GRUESO DEL SALÓN NO LLEGA A 13—

Mi mano está que muerde

Todo comenzó con humo y un perro;
luego eran los mismos más ella.
Tres almas moviendo la cola entre calles
y la sangre de Jesús bailaba al ritmo de los pasos.

Pasaron entre diez y quince minutos de plática;
dos o tres horas de acompañamientos; y muchos,
demasiados segundos de ansiedad. Todo seguía:
—Y mi mano está que muerde—.

En otra estación el mismo día, eran los mismos.
Ahora el humo está bendecido y las palabras afiladas:
Parece que la sinceridad ha brotado del día de gracias
hasta el brindis de un aniversario mensual.

Ya no hay perro y ella me abandonó.
Yo, el recuerdo en una cápsula de vidrio, y el mal(...)
El mal atrapado en lo ya mencionado pero sin las
Humientas señales de auxilio.

—Y mi mano está que muerde—.

martes, 4 de mayo de 2010

El molino

Miro arriba; miro abajo
y el molino del Don no está.
Caballos negros; caballos blancos
y el molino del Quijote no está.

Un gran día; el peor de todos
y el molino del loco no está.
La ira corroe; el sentir sana
y el molino dónde está.

La paz del rey; el ruido de la coca
y en el molino el loco está.
Palabras astutas; estúpido hablante
y el molino se derrumbó.

—¡Ay qué dolor!—
¿Y el molino dónde está?