martes, 28 de junio de 2011

Cítricos

No me gusta follar,
pero me encanta sudar
y hacer sudar;
alucino con la belleza
de dioses en una mujer;
ambiciono todo el terreno
que mis labios pueden rozar,
y lubricar con mi lengua
para que el resto de este monstruo
resbale sobre la pista de piel
que está tan mojada,
tan excitada como yo.
Somos antagonistas del sexo como diente de león,
pero amantes del placer como todos.
Más que realizado con la vida y mi cuerpo.

Hasta agotar stock

Hoy es martes,
2 x 1,
Pizza de almuerzo,
sexo todo el día.

El lujurioso martes,
día que presume de abundancia
24 horas llenas de regalos,
amor y piernas.

Los lunes no hay deseo,
pero hoy martes
fue que Sol se folló a Luna;
y que Dios bendiga eso.

2 vs. 1

Hoy me levanté con ganas de hacer lo que soñé.

Ahora 3D

Ahora 3D

Hoy me levanté con ganas,
hoy voy a librarme de todo.
Tantos días acumulando,
tantos días tan solo trabajando;
¡Qué bien! Ahorita sale todo.

Solo faltan unos cuantos segundos,
hace frío pero el ambiente es rojo,
listo para la pasión, listo para to’,
listo para la acción,
listo para comenzar bien el día.

HONGKONG SEX Part 1

¡Aquí se va todo!

martes, 14 de junio de 2011

El calzón rosa

El calzón rosa

—Todo menos por el culo—
Hablaban y hablaban como si se conocieran de siempre,
negociaban como si supieran lo que es vivir.
—Te vienes rápido, media hora máximo—
Pero follaban como Zeus y Afrodita,
porque de sexo sí que sabían, de eso vivían.
—Son 10 soles—
—Te doy 15 Venus, pero quédate—
dejó que su pelo se despidiera,
cubrió sus frías nalgas con un calzón rosa
y dijo coquetamente abrochándose la blusa
—No, mañana tengo colegio, mejor llámame.—

No se volvieron a hablar,
hasta que aparecieron dos monedas
y ya no era semana de exámenes.

Sol y Luna

Sol y Luna

La Luna se folló al Sol,
este asustado de tanto cráter,
tanto hueco en el que caer
corrió a esconderse,
tapó su resplandor con un par de senos,
esos senos cubiertos de piel verde,
esos senos maternalmente naturales.

Resguardado al otro lado del mundo
vio que no tenía dónde acumular sus rayos,
y entonces extrañó a la Luna.

Esperó la noche, el Sol sabía que la Luna lo amaba,
esperó y esperó pero la Luna nunca llegó.

Cansado el Sol de deslumbrarse a sí mismo,
sin nadie a quien impresionar, a quien iluminar,
decidió ir tras la Luna, buscarla y amarla.

La Luna nunca apareció, y el Sol nostálgico
entre venganza y placer ahora vacía su cólera
encima de todos los que pudieran haber follado,
encima de todo aquel que pudiera penetrar a Luna.
El día se apoderó de los días, la noche desapareció
y como Luna, el romance de la noche murió
en recuerdos de placer violento, de sexo cósmico.

Nunca más se amó, nunca más se habló de la Luna;
ahora solo se folla de día y sucio,
embarrado del desahogo solar que mató el beso de las princesas,
sexo cubierto de tanto calor que ya no hay sexo, solo sexo.