domingo, 17 de julio de 2011

Tras una copa de vino

Cuando ya se nos hace más fácil
mirar a través del alcohol
que de nuestros propios ojos,
que nos asustan con pesadillas,
a sol en pupila,
riéndose de la realidad que ilumina.

Mejor invito a Luna
molesto a Sol
y me tomo una copa de vino.

Arenero para perros

Las ciudades y fronteras las crearon para controlarnos;
yo meo donde quiera.

Espermafantasmas con Nelson

"Soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma."

—Nelson Mandela
Todo lo hacemos para sentir el sexo

Todo lo hacemos para sentir el sexo,
pero nada se parece.

(Recordando algo de Sigmund Freud y metiendo palabras en su boca gusanosa).

Ahora

Ahora

Ahora la moda es ser maricón,
y los hombres ya no sudan,
ya no cazan ni comen animales.

Ahora es un mundo afeminado,
las mujeres lloran, los hombres también
y todos fornican con todos.

Ahora le quitamos la autoridad a Dios,
nosotros elegimos qué somos o qué no,
—qué bien—, lo que no se pensó:
todos querían ser mujeres y dar vida.

Ahora todos tienen piel de bebé,
todos se maquillan
y asfixian su escasa musculatura
entre delgadas telas
de ropa invisible
para resaltar la a-masculinidad.

Ahora no hay penes ni vaginas,
ya no hay amor, parecen consoladores
o profesionales de la prostitución gratuita, que no gozan de la reproducción, solo del sexo,
con quien sea, donde sea, con lo que sea;
todos bien peinaditos y oliendo rico.

Ahora da miedo tener amigos,
no sabes quién te quiere follar,
no sabes cuántos sexos se paran
y cuántos se mojan:
Ahora todos son kinder sorpresa,
no sabes qué viene
hasta que se desnuda el huevo
y toca comer el chocolate
negro y/o blanco.

Ahora me siento único
entre tanta mujer
y cuasi-mujer.
Ahora me siento varonil,
sucio y fuerte y orgulloso
rudo, exagerado, protector.

Ahora ya no se cuida a la mujer,
ni la mujer cuida al hombre.
Ahora todos se protegen juntos,
en orgía,
del sida.


...y Ahora me cago en los condones
promotores del sexo ciego,
del placer exagerado
en cuanto al vacío que se come
el romance astrológico de Romeo y Julieta,
representaciones de Sol y Luna.

Máquina de esperma

Cerrar y abrir los ojos,
como parpadear
pero en lapsos de horas;
con los cuerpos desnudos
pero empapados en sueños
y calor.

Sale el sol a cegar
pero nosotros lo apagamos
de tanto en tanto,
para descansar,
para abrazar la desnudez.

Inundamos lo que sostiene nuestras espaldas
con tanto sudor y saliva
que bailamos en el agua,
como peces, o salmones
intentando regresar de donde vinieron:
El vientre y la unión.

Luego para terminar
intentamos unir el agua con aceite,
tres veces,
pero parecía una máquina de esperma;
como Sol cuando Luna lo deja
para que orine.

miércoles, 13 de julio de 2011

Gracias

Gracias Ángeles por guiarme,
Gracias Dios por cuidarme,
Gracias al cielo por dejarme formar parte de,
Gracias a la vida por dejarme ser.

—Daniel Serrano