Vamos a divertirnos,
vamos a sentir el bienestar de estar y no estar bien.
Tengo animales que viven conmigo,
lloran conmigo y me hacen descojonarme de la risa;
sueltan sus cabellos para regalárselos al aire
y este me los mete en la boca
pa’ que me calle y sonría y diga que todo está bien.
Los ángeles y Dios me animan,
me hablan al oído,
me hablan por escrito,
y yo que soy terco y complejo
los escucho, igual los escucho
y me siento mejor y agradezco
y sonrío diciendo que todo está bien
porque quiero pensar en mi futuro.
Sonrío y sonrío pa’ que me quieran,
pa’ no quedarme solo otra vez,
pa’ decir que estoy bien.
—¡Estoy muy bien!—