
Tus ojos compiten con los míos;
no como vaqueros borrachos del medio oeste, sino
más bien como lo harían animales
en busca de la misma carne.
Siento la conexión de dos sintonías:
LA COMPATIBLE Y LA QUE NO.
Una siempre con esas melodías, que
—solo la niñez puede brillar en mí—.
Mientras que por el otro lado del olivo
siento cómo "él" sigue sus prolongados reclamos.
—COMPETENCIA—
Pensamos en otro mundo,
pensamos en el rosa;
pero, ¿cómo formar rosa con cuatro colores?
Rojo, blanco, envidia y dolor.
Árboles, viento y humo; mi hábitat.
Desbalance entre luz y sombra; mi ser.
Para todo lo demás: mastúrbate.
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