
Dejemos que el tiempo trabaje,
sin prisas sin presiones, que trabaje.
Mañana será otro día sin sol,
seguimos en invierno, el frío atormenta
y un cielo sin Dioses será el anfitrión
en la que me gusta llamar Lima Gris.
Mañana sonará el claxon de los desesperados;
el ambiente nos ahogará entre agua de charco;
la criptonita del cuerpo no permanente hará presencia;
y los pies dolerán como ayer, como en el futuro, como mañana.
Todo es igual que siempre (como mañana);
sexo, drogas, roots rock y reggae serán los escuchados;
la tristeza, soledad y la destrucción de infraestructura interna olvidada,
todo será como siempre, como en el futuro, como mañana.
Dejemos que el tiempo fluya,
que la sensualidad nos enamore,
que el humo se encuentre a pulmón
y que lo malo sea olvidado:
Dejemos que todo sea como quieren, como en el futuro, como mañana.
El cambio os pertenece —Sal hermano—
El dolor os es ajeno —Esencia—
La fluidez no es como todos quieren,
por eso hagamos nuestro siempre, nuestro futuro, mañana.
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