
El tiempo decidió detenerse ya que
Se han decepcionado los incondicionales.
La reacción de mis oídos ante la voz
Destruye cualquier acción comunicativa,
Anula todo estado comercial
E incluso a la radio deshabilita
Dejando mi emisora en frecuencia inexistente
Al libre paso de los colores sin tacto
Que permiten a la RPP inundar los campos.
Identificar los frutos del bien y el mal
Está satanizado por Jehová
Con cerdos, gallinas, policías y maldición;
Los sectores —Madre mía— de muerte son
Y con ira y rencor el sordo se involucró
—Um, Um— del fruto comió —Madre mía— y todo escuchó.
Maldición sin escapatoria —Madre mía—
Ahora escucho diarrea de sociedad
(Ya como del bien y vomitó el mal)
Por mi Dios decepcionado —que vergüenza mi mal-estar—.
Utiliza mi cuerpo para limpiarte el dolor
Como un palillo entre los dientes del insano,
Llámame Prado y hazme limeño:
Viveza y color gris. Estáncame con el agua del desierto,
Con los “cuales” nadie quiere amar,
Con los que saben representar el bien o el mal.
Los estados del cuerpo y el sentir del alma
Son de la tierra como los niños víctimas sociales,
Todos mueren chicos, asimismo el cuerpo se vuelve grande
Y los escenarios siempre se expanden a voz de vida
Y los buenos siempre perecen a voz de la influencia;
Urbanos, rurales, muertos y ricos siempre olvidan
Los recorridos de la esencia, siempre olvidan;
Poblados, suicidas, solos e intelectuales siempre olvidan.
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