Mañana me voy a arreglar.
Comenzarán días de sol,
el invierno empieza a retroceder
para darle paso a la prepotente y perfumada primavera.
Los cabellos ya no tendrán que contener calor
ni almacenar el refrescante sudor:
La barba y cabello caerán,
en manos de un señor y un arma blanca.
El trabajo es necesario, impredecible.
Cuando vuelva a salir el sol
buscaré islas o almacenes de diseñadores,
vendedores de tarjetas de identidad; —identificación—.
Un eslogan para dos ramos distintos,
pero ambos productivos.
Cuando la luna salga de nuevo
pero no en compañía de las estrellas
porque el sol todavía se encuentra en despedida,
me uniformaré con atuendos coreanos
y volveré al éxtasis del deporte y la sana violencia;
con responsabilidad.
Mañana me voy a arreglar,
ajustaré los tornillos
y me apretaré el cinturón
para no desarmarme en el camino,
entre el sol y la luna
de mañana
y todos los días.
-
Comenzó en unas cabinas de internet. Blancas, grandes, cerradas, con ventanas pequeñas en cada pared. Sentí vergüenza por haberme masturbado...
-
El carbón arde como carbón, y mi mente no puede tolerarlo. Brilla el brillo del brillante entre sus brillos, y yo simplemente quiero desa...
-
Lo más importante para mí hoy es organizar mi mente. "Cada acción de orden afuera, es orden adentro." Me regalo calma. Elijo CLAR...
-
No solo la tranquilidad viene conmigo; también viene lo clásico. Sentir cómo solo el ruido penetra en mis oídos y, mágicamente, mis neuro...
-
—¿Quién lo mató? —caen mis lágrimas—, ¿la mujer que le dio su adicción, o la adicción que lo unió a su amor? Creo que la adicción lo hizo...
-
Intolerable cansancio, sueño fantasma, ojos agonizantes; mente decepcionada. Daniel, levanta el alma, lucha contra la muerte, lucha contra...
-
Todo el mundo siempre me pregunta cómo vivir eternamente, y, con franqueza, siempre muevo la cabeza en negación. Yo tengo un secreto de l...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario