lunes, 15 de febrero de 2010

I was the first

I was the first

- Where I am?
- Uh!
- What is all this?
- Who I am? What I suppose to do here?

This was just a few questions that came to my mind the first time I open my eyes. Can you imagine yourself in the moon at this moment? Or in another planet? I just felt like that. It was very strange, everything was new. With some minutes of been there, I realize that in some complex and impossible to understand (but I did) way I have the ability of feel anything I want. After all this new discover of abilities I started to analyse my environment: -There was in front of me a lot of giants I don't know what-, I watch at them for some minutes. It was very strange because was kind of dark and hard at the beginning and the middle, but in the top it looks very soft with his strange and beautiful little things that move themselves with nothing. They had they same color as the ground, and I could feel them, just with my hands, my ears, my eyes, my mouth and my nose.

After hours of that visual-orgasm a strange object started to move; was rare but beautiful, his color was familiar, but in the top of this one the color was darker but also soft. This glorious image move, but not with nothing, he had four big tools for it. Closest it was, most amazed I was. Seconds later I realized something amazing, it also had ears, eyes, mouth and nose just like me. In order to destroy differences I conclude that it was a he just like me, the only difference was that he knew where he was and what he had to do.

With the movements of my eyes I saw a lot of things like me, so I realize that we were the same but just with different looking. All was so beautiful I didn't know why but I felt perfect and proud of be in there. I was excited.

I try to call all my friends around me, but I couldn't. Any sound was emitted by myself. I continue trying; was impossible. I was very uncomfortable with the fact that I couldn't tell everybody how beautiful was this paradise. I started to get desperate, so I try it one more time: -my heart start to create music, my eyes was red, everything was awesome; I open my mouth, I felt the love of creation and the only sound that came out of this frenzy was: "Africa"-.

Solo un momento

Dibuja,

escribe,

estudia,

crece,

sé amable,

detallista,

¡Haz un deporte!,

Clases de surf,

y... ¿por qué no cambias?


Pelo largo; ¡No!

—Qué mala presencia que tienes—

cambia cambia cambia

¡Ya Daniel trabaja!:


Una casa, un carro, una cámara...

Compra un tiquete, ten hijos

Crece Daniel, crece(...) [por favor]

Daniel, cambia.


---
A Daniel lo suprimió la presión.


Fue.

Fue

Fue

Fue.

domingo, 14 de febrero de 2010

Encuentro paralelo

Encuentro paralelo

Tus ojos compiten con los míos;
no como vaqueros borrachos del medio oeste, sino
más bien como lo harían animales
en busca de la misma carne.

Siento la conexión de dos sintonías:
LA COMPATIBLE Y LA QUE NO.

Una siempre con esas melodías, que
—solo la niñez puede brillar en mí—.
Mientras que por el otro lado del olivo
siento cómo "él" sigue sus prolongados reclamos.
—COMPETENCIA—

Pensamos en otro mundo,
pensamos en el rosa;
pero, ¿cómo formar rosa con cuatro colores?
Rojo, blanco, envidia y dolor.

Árboles, viento y humo; mi hábitat.
Desbalance entre luz y sombra; mi ser.
Para todo lo demás: mastúrbate.

jueves, 11 de febrero de 2010

La primera copa de vino

Imagínate ser yo: un mortal. Me encuentro entre muros, con olas de un océano desconocido subiendo mi marea, llenándome de ira. —Hoy hay luna llena—.

Deseo volar, visitarte y refundir el agua salada con nuestro sudor, permitiendo de este modo, a los niños de mi infancia, nadar en el vivo calor de nuestro amor y no obligarlos, sin opción alguna, a atragantarse con la muerta superioridad de un dios como Poseidón.

Imagínate ser yo: un mortal. Siempre viviendo con miedo, atemorizado por el castigo de mi deidad.

Esta misma (hace pocos días (nadie lo sabe (ni siquiera tú))) me regaló —obviamente bajo advertencia— esa juventud que irresponsablemente una madrugada de locos y vino ignoré.

¿Pero cómo volvió a mí ese tesoro que deseché por vergüenza? —Fácil—. Dios simplemente dejó a la vista el haz que se encuentra entre sus dedos y mi ombligo con el objetivo de iluminar su camino hacia el hogar de un amigo en común: Satán.

Después de chacharear entre fuego y aire, mis dos buenos amigos divinos llegaron a un acuerdo con ayuda de mi destino y mi debilidad: el pecado.

Unos días después (hoy) ya se había solucionado todo, pero ¿recuerdas mi mortalidad? —Espero que sí—, pues he ahí la cuna de mis problemas.

Ahora corre la sangre, pero no todo es felicidad. Debido a mis errores sigo preso, y ahora mi sentencia es la amistad con siete capitales que —clandestinamente— suponen pagar el favor.



miércoles, 10 de febrero de 2010

Después del talento

Negro: Me perdí tanto tiempo en la oscuridad que ahora la luz teme visitarme.

Azul: Felices todos, voy camino al cementerio.

Rojo: Aquel que muestra inteligencia realmente oculta la más grande acumulación de ignorancia humana.



martes, 9 de febrero de 2010

Talento

Los nervios destrozan mis dientes; cada segundo que pasa es una neurona menos en mi ser, el estrés quiere ser mi fiel amigo.

Mañana es un día importante en mi vida, y no tanto por lo que es sino por lo que representa. De mis nulos esfuerzos anteriores y mis ociosas meditaciones en campos de intelectuales pasteles, tenía que sacar conocimientos de ciencias innecesarias y aplicarlos con el fin de probar que mi dinero vale tanto como mi intelecto. —Hay un gran problema: yo no poseo dinero—. No quiero dar a entender que me gusta alimentar mi ego probando mi intelecto en tontos castings de carreras. Lo que sucede es que, si no demuestro a ciertas burócratas autoridades lo tangible de mi conocimiento, no creerán la sabiduría de mis letras. Y por eso el estrés conmigo.

Después de casi 24 horas de tortura psicológica ejercida por nadie y percibida por mí, —entre dolor— decidí buscar un arma e infiltrarme en esa guerra de pensamientos llevada a cabo en la parte superior izquierda de mi cráneo; cogí mis herramientas y empecé la cosecha.

Horas después de acariciar la tierra a cambio de sus frutos, obtuve la paga de la señora Madre; su medicina. Preparé una cena de hierbas, hecha solo con amor; prendí el fuego, y —oh, reyes y magos, venid y celebrad conmigo, que mañana de la épica batalla intelectual seremos victoriosos—.