Todos los átomos de alrededor pueden explotar;
la piel se puede tornar seca y falsa;
los colores guardan silencio y la soledad los acompaña;
y los pensamientos no dejan de preguntar una y otra vez
—¿Y ahora qué?—
—Hermano, tu esencia estará limpia de mortalidades y tu ser evolucionará al siguiente planeta con paz y tranquilidad.—
—Tranquilo—.
El amor no muere ni te deja solo.
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Comenzó en unas cabinas de internet. Blancas, grandes, cerradas, con ventanas pequeñas en cada pared. Sentí vergüenza por haberme masturbado...
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El carbón arde como carbón, y mi mente no puede tolerarlo. Brilla el brillo del brillante entre sus brillos, y yo simplemente quiero desa...
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Lo más importante para mí hoy es organizar mi mente. "Cada acción de orden afuera, es orden adentro." Me regalo calma. Elijo CLAR...
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No solo la tranquilidad viene conmigo; también viene lo clásico. Sentir cómo solo el ruido penetra en mis oídos y, mágicamente, mis neuro...
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—¿Quién lo mató? —caen mis lágrimas—, ¿la mujer que le dio su adicción, o la adicción que lo unió a su amor? Creo que la adicción lo hizo...
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Intolerable cansancio, sueño fantasma, ojos agonizantes; mente decepcionada. Daniel, levanta el alma, lucha contra la muerte, lucha contra...
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Todo el mundo siempre me pregunta cómo vivir eternamente, y, con franqueza, siempre muevo la cabeza en negación. Yo tengo un secreto de l...
martes, 31 de agosto de 2010
Como en el futuro

Dejemos que el tiempo trabaje,
sin prisas sin presiones, que trabaje.
Mañana será otro día sin sol,
seguimos en invierno, el frío atormenta
y un cielo sin Dioses será el anfitrión
en la que me gusta llamar Lima Gris.
Mañana sonará el claxon de los desesperados;
el ambiente nos ahogará entre agua de charco;
la criptonita del cuerpo no permanente hará presencia;
y los pies dolerán como ayer, como en el futuro, como mañana.
Todo es igual que siempre (como mañana);
sexo, drogas, roots rock y reggae serán los escuchados;
la tristeza, soledad y la destrucción de infraestructura interna olvidada,
todo será como siempre, como en el futuro, como mañana.
Dejemos que el tiempo fluya,
que la sensualidad nos enamore,
que el humo se encuentre a pulmón
y que lo malo sea olvidado:
Dejemos que todo sea como quieren, como en el futuro, como mañana.
El cambio os pertenece —Sal hermano—
El dolor os es ajeno —Esencia—
La fluidez no es como todos quieren,
por eso hagamos nuestro siempre, nuestro futuro, mañana.
miércoles, 25 de agosto de 2010
Superioridad desmemoriada

El tiempo decidió detenerse ya que
Se han decepcionado los incondicionales.
La reacción de mis oídos ante la voz
Destruye cualquier acción comunicativa,
Anula todo estado comercial
E incluso a la radio deshabilita
Dejando mi emisora en frecuencia inexistente
Al libre paso de los colores sin tacto
Que permiten a la RPP inundar los campos.
Identificar los frutos del bien y el mal
Está satanizado por Jehová
Con cerdos, gallinas, policías y maldición;
Los sectores —Madre mía— de muerte son
Y con ira y rencor el sordo se involucró
—Um, Um— del fruto comió —Madre mía— y todo escuchó.
Maldición sin escapatoria —Madre mía—
Ahora escucho diarrea de sociedad
(Ya como del bien y vomitó el mal)
Por mi Dios decepcionado —que vergüenza mi mal-estar—.
Utiliza mi cuerpo para limpiarte el dolor
Como un palillo entre los dientes del insano,
Llámame Prado y hazme limeño:
Viveza y color gris. Estáncame con el agua del desierto,
Con los “cuales” nadie quiere amar,
Con los que saben representar el bien o el mal.
Los estados del cuerpo y el sentir del alma
Son de la tierra como los niños víctimas sociales,
Todos mueren chicos, asimismo el cuerpo se vuelve grande
Y los escenarios siempre se expanden a voz de vida
Y los buenos siempre perecen a voz de la influencia;
Urbanos, rurales, muertos y ricos siempre olvidan
Los recorridos de la esencia, siempre olvidan;
Poblados, suicidas, solos e intelectuales siempre olvidan.
domingo, 15 de agosto de 2010
[DES]Ahogo
![[DES]Ahogo](https://res.cloudinary.com/c3nva7it/image/upload/v1786498116/yosoydanielserrano/loy07xgefx5ihj681hay.jpg)
Cada vez me gusta más el pacto de soledad terrenal, me da fuerza e incluso me incita a borrar la palabra soledad de la cotidianidad. Ya no quiero fumar, ahora prefiero la inconsciencia, el alcohol, los productos de supervivencia babilónicos; son legales. Mi hogar ya no existe; aún poseo mi lugar, pero ya no es mío, ahora es de todos; aún poseo la ansiedad, pero ya no es la que manda, ahora yo la convoco; aún poseo mi familia, amigos, mujer, pero ya no son míos, ahora son de todos menos míos; y aún tengo un ser que consuela y acompaña, le gusta caminar en cuatro patas, comer ratas urbanas que vuelan y hoy atacó a su hermano genético procedente del pedacito de tierra que me acogió como su nativo ciudadano al momento de mi última reencarnación.
Ahora veo los cuerpos como realmente son, egoístas, y lo único que me ayuda a tolerarlo es el pensar que entre tanta carne, entre tanto sexo también hay un alma; nunca he perdido la esperanza de sacar la humanidad de la mortalidad, en mi experiencia pensé haberlo hecho con muchas personas pero ahora me doy cuenta que no lo logré con ninguna.
Me alegro de ser un turista en el planeta, un espíritu que vino, observa y aprende; luego me iré y podré sentir ese calor de hogar que tanto extraño y no tendré que pensar en regresar no solo a la Lima gris sino que tampoco a la nublada Tierra. No me despido aún porque mis ángeles me han dicho que me queda mucho camino solitario y tengo las almas compañeras que me calientan las manos en la noche para que cesen los llantos humanos.
En este momento no hay cuerpos a la redonda, solo energía, energía compañera. Gracias ángeles y ancestros maestros, hoy los esperaré como siempre en mis sueños para planear el siguiente bloque del camino que me ayudan a trazar; gracias Dios, gracias naturaleza, gracias Goofy, gracias madre y gracias a la vida que algún día termina.
sábado, 14 de agosto de 2010
Yo, guerrero
I
Anoche la luna no salió, las estrellas se me escondieron, y
El vino estuvo presente junto al caviar, pero yo solo saboreé la sangre;
El comienzo de un pacto con las cortaduras de soledad
Que no necesariamente deseo pero definitivamente necesito para sobrevivir.
Nada en mi cabeza fluye, solo la maldad —qué desagradable—.
La energía abunda en mis sistemas. Camina, trota y corre
Pero no existe fuga, no hay plan perfecto así que busco en mi prepucio.
Escapó algo de vitalidad pero yo sigo igual de solo.
El frío aprovechó la ausencia de calor para visitarme,
Empecé a cerrarle las puertas; no lo hice debido a mi soledad,
Pensé necesitaba las voces babilónicas de arriba,
Quería sentir el calor de un alma sin cuerpo apretándome la mano.
II
La maldad empieza a desaparecer frente a la debilidad,
Ahora somos solo sangre, frío, acobijo, soledad y yo.
Las lágrimas vienen y van, a veces con fuerza a veces avergonzadas.
Yo solo me asfixio con el alrededor esperando a mis ángeles, mi gente.
—Por favor no me dejen solo, por favor—
Mis ruegos se asimilaban a los de Adam frente a Jehová
Tras sentir la vergüenza de su desnudez: fruto del bien y el mal.
—Por favor ángeles, por favor fantasmas, por favor Dios no me dejen solo—
III
Los acompañantes hicieron presencia en mis sueños con algo de conciencia;
Ya la soledad no es tan agresiva, ya suenan melodías
Pero las voces a través de la modernidad solo confirman mi pacto,
Y recordé que mientras esté en un cuerpo, solo yo
Solo yo tendré que hacer y deshacer, solo yo,
Solo yo encuentro la felicidad en la compañía inexistente, solo yo,
Solo yo encontraré la felicidad, solo yo y este mundo,
Solo yo.
Anoche la luna no salió, las estrellas se me escondieron, y
El vino estuvo presente junto al caviar, pero yo solo saboreé la sangre;
El comienzo de un pacto con las cortaduras de soledad
Que no necesariamente deseo pero definitivamente necesito para sobrevivir.
Nada en mi cabeza fluye, solo la maldad —qué desagradable—.
La energía abunda en mis sistemas. Camina, trota y corre
Pero no existe fuga, no hay plan perfecto así que busco en mi prepucio.
Escapó algo de vitalidad pero yo sigo igual de solo.
El frío aprovechó la ausencia de calor para visitarme,
Empecé a cerrarle las puertas; no lo hice debido a mi soledad,
Pensé necesitaba las voces babilónicas de arriba,
Quería sentir el calor de un alma sin cuerpo apretándome la mano.
II
La maldad empieza a desaparecer frente a la debilidad,
Ahora somos solo sangre, frío, acobijo, soledad y yo.
Las lágrimas vienen y van, a veces con fuerza a veces avergonzadas.
Yo solo me asfixio con el alrededor esperando a mis ángeles, mi gente.
—Por favor no me dejen solo, por favor—
Mis ruegos se asimilaban a los de Adam frente a Jehová
Tras sentir la vergüenza de su desnudez: fruto del bien y el mal.
—Por favor ángeles, por favor fantasmas, por favor Dios no me dejen solo—
III
Los acompañantes hicieron presencia en mis sueños con algo de conciencia;
Ya la soledad no es tan agresiva, ya suenan melodías
Pero las voces a través de la modernidad solo confirman mi pacto,
Y recordé que mientras esté en un cuerpo, solo yo
Solo yo tendré que hacer y deshacer, solo yo,
Solo yo encuentro la felicidad en la compañía inexistente, solo yo,
Solo yo encontraré la felicidad, solo yo y este mundo,
Solo yo.
viernes, 2 de julio de 2010
Si quitamos —comenzar— del diccionario
Otra vez me encuentro en este lugar, con la misma cara, el mismo pantalón, la misma alma pero distintos zapatos, saco y ánimo. Todo está oscuro y solo un rayo de luz me permite escribir, mi cabeza pesa, mi espalda está encorvada y los ruidos de la cocina de arriba prosiguen. —¿Y ahora qué?— pregunta singular, profunda y en mi caso cotidiana.
Ayer en la finalización del día se desató una guerra entre autoridades y autoridad. Yo llegaba creyendo en todo lo que pensaba, la vida era perfecta; luego me acerqué a unos rostros encontrados fuera de su horario frente a un producto babilónico, que si no me equivoco, proyectaba más rostros. —Calienta, come y abre.— respiré profundo para no estallar y dije —¿Señor?—.
Dos horas después, ya ubicado en el día en que se está escribiendo esto, me retiré a dormir con el peso de mi karma y la influencia económica publicitaria: verdades y mentiras. Hoy comienza mi extinción, pronto no sabrán más de mí y por fin todos esos rostros enojados podrán descansar la sien.
Comenzó mi despedida…
Ayer en la finalización del día se desató una guerra entre autoridades y autoridad. Yo llegaba creyendo en todo lo que pensaba, la vida era perfecta; luego me acerqué a unos rostros encontrados fuera de su horario frente a un producto babilónico, que si no me equivoco, proyectaba más rostros. —Calienta, come y abre.— respiré profundo para no estallar y dije —¿Señor?—.
Dos horas después, ya ubicado en el día en que se está escribiendo esto, me retiré a dormir con el peso de mi karma y la influencia económica publicitaria: verdades y mentiras. Hoy comienza mi extinción, pronto no sabrán más de mí y por fin todos esos rostros enojados podrán descansar la sien.
Comenzó mi despedida…
jueves, 3 de junio de 2010
En el auto
La carretera cada vez se extiende más, como un metro; las luces a través de los cristales se ven como lluvias de estrellas, y estas se amplifican con el peso de mis párpados; las voces de experiencia son melodías de cuna puesto a que su nivel no llega a ser de mi interés imaginativo; y lo que desde mi perspectiva es una señal clara de mi inmadurez, en este momento es mi gran pradera de descanso.
—Chato—, escucho con esfuerzo entre mis sueños. El descanso es más tentador que el cariño.
—Hay que despertarlo porque luego no duerme— escuché en forma de susurro frente a mí, me frustro, aprieto los ojos y esfuerzo mi mente con ayuda de ovejas para que el sueño sea más apresador.
—Chato, chato despierta—. Lo ignoro, mis fantasías cantan más fuerte.
—¡Despierta!, que ahí va un elefante y una jirafa con una refrigeradora.—
Tras escuchar esto, mi mente fue invadida por jirafas y elefantes coloridos que en sus espaldas llevaban con frenesí una refrigeradora; me empiezo a levantar lentamente mientras abro mis párpados a velocidad de caracol, para que el cambio visual de sueño a realidad no sea fuerte y sea más bien divertido.
—¿Dónde están?— pregunto dentro de mi exaltación. —Te demoraste mucho en levantarte, ya se fueron.—
—Chato—, escucho con esfuerzo entre mis sueños. El descanso es más tentador que el cariño.
—Hay que despertarlo porque luego no duerme— escuché en forma de susurro frente a mí, me frustro, aprieto los ojos y esfuerzo mi mente con ayuda de ovejas para que el sueño sea más apresador.
—Chato, chato despierta—. Lo ignoro, mis fantasías cantan más fuerte.
—¡Despierta!, que ahí va un elefante y una jirafa con una refrigeradora.—
Tras escuchar esto, mi mente fue invadida por jirafas y elefantes coloridos que en sus espaldas llevaban con frenesí una refrigeradora; me empiezo a levantar lentamente mientras abro mis párpados a velocidad de caracol, para que el cambio visual de sueño a realidad no sea fuerte y sea más bien divertido.
—¿Dónde están?— pregunto dentro de mi exaltación. —Te demoraste mucho en levantarte, ya se fueron.—
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