He aprendido a escuchar sin que eso altere la coreografía de mis neuronas.
-
Comenzó en unas cabinas de internet. Blancas, grandes, cerradas, con ventanas pequeñas en cada pared. Sentí vergüenza por haberme masturbado...
-
El carbón arde como carbón, y mi mente no puede tolerarlo. Brilla el brillo del brillante entre sus brillos, y yo simplemente quiero desa...
-
Lo más importante para mí hoy es organizar mi mente. "Cada acción de orden afuera, es orden adentro." Me regalo calma. Elijo CLAR...
-
No solo la tranquilidad viene conmigo; también viene lo clásico. Sentir cómo solo el ruido penetra en mis oídos y, mágicamente, mis neuro...
-
—¿Quién lo mató? —caen mis lágrimas—, ¿la mujer que le dio su adicción, o la adicción que lo unió a su amor? Creo que la adicción lo hizo...
-
Intolerable cansancio, sueño fantasma, ojos agonizantes; mente decepcionada. Daniel, levanta el alma, lucha contra la muerte, lucha contra...
-
Todo el mundo siempre me pregunta cómo vivir eternamente, y, con franqueza, siempre muevo la cabeza en negación. Yo tengo un secreto de l...
domingo, 25 de enero de 2015
Lo único que quiero es paz

Escucho países desarrollados y otros no tanto, pero en realidad lo único que quiero es paz, sin importarme la capital ni los capitales.
jueves, 13 de octubre de 2011
Todo bien
Vamos a divertirnos,
vamos a sentir el bienestar de estar y no estar bien.
Tengo animales que viven conmigo,
lloran conmigo y me hacen descojonarme de la risa;
sueltan sus cabellos para regalárselos al aire
y este me los mete en la boca
pa’ que me calle y sonría y diga que todo está bien.
Los ángeles y Dios me animan,
me hablan al oído,
me hablan por escrito,
y yo que soy terco y complejo
los escucho, igual los escucho
y me siento mejor y agradezco
y sonrío diciendo que todo está bien
porque quiero pensar en mi futuro.
Sonrío y sonrío pa’ que me quieran,
pa’ no quedarme solo otra vez,
pa’ decir que estoy bien.
—¡Estoy muy bien!—
vamos a sentir el bienestar de estar y no estar bien.
Tengo animales que viven conmigo,
lloran conmigo y me hacen descojonarme de la risa;
sueltan sus cabellos para regalárselos al aire
y este me los mete en la boca
pa’ que me calle y sonría y diga que todo está bien.
Los ángeles y Dios me animan,
me hablan al oído,
me hablan por escrito,
y yo que soy terco y complejo
los escucho, igual los escucho
y me siento mejor y agradezco
y sonrío diciendo que todo está bien
porque quiero pensar en mi futuro.
Sonrío y sonrío pa’ que me quieran,
pa’ no quedarme solo otra vez,
pa’ decir que estoy bien.
—¡Estoy muy bien!—
No necesito
No necesito un oído,
mucho menos dos.
No necesito de hombros, palabras,
falsas esperanzas en bocas desinteresadas.
No necesito oler tranquilidad,
si yo nací intranquilo,
no necesito ninguna pepa, ni ningún sedante;
no necesito un amigo.
No necesito ser escuchado
al igual que
no necesito hablar.
Solo necesito de mi soledad, fiel amiga,
que nunca me ha dejado; se aleja, pero regresa.
No necesito que sientan pena por mí
ni que me recuerden lo deprimido que estoy.
La gente entiende que no necesito
y por eso me quieren ayudar;
porque cuando necesité,
solo me vieron correr como un cobarde
a mi cueva,
donde nací y donde morí.
Espero algún día revivir. —Pronto—.
mucho menos dos.
No necesito de hombros, palabras,
falsas esperanzas en bocas desinteresadas.
No necesito oler tranquilidad,
si yo nací intranquilo,
no necesito ninguna pepa, ni ningún sedante;
no necesito un amigo.
No necesito ser escuchado
al igual que
no necesito hablar.
Solo necesito de mi soledad, fiel amiga,
que nunca me ha dejado; se aleja, pero regresa.
No necesito que sientan pena por mí
ni que me recuerden lo deprimido que estoy.
La gente entiende que no necesito
y por eso me quieren ayudar;
porque cuando necesité,
solo me vieron correr como un cobarde
a mi cueva,
donde nací y donde morí.
Espero algún día revivir. —Pronto—.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Me voy a arreglar
Mañana me voy a arreglar.
Comenzarán días de sol,
el invierno empieza a retroceder
para darle paso a la prepotente y perfumada primavera.
Los cabellos ya no tendrán que contener calor
ni almacenar el refrescante sudor:
La barba y cabello caerán,
en manos de un señor y un arma blanca.
El trabajo es necesario, impredecible.
Cuando vuelva a salir el sol
buscaré islas o almacenes de diseñadores,
vendedores de tarjetas de identidad; —identificación—.
Un eslogan para dos ramos distintos,
pero ambos productivos.
Cuando la luna salga de nuevo
pero no en compañía de las estrellas
porque el sol todavía se encuentra en despedida,
me uniformaré con atuendos coreanos
y volveré al éxtasis del deporte y la sana violencia;
con responsabilidad.
Mañana me voy a arreglar,
ajustaré los tornillos
y me apretaré el cinturón
para no desarmarme en el camino,
entre el sol y la luna
de mañana
y todos los días.
Comenzarán días de sol,
el invierno empieza a retroceder
para darle paso a la prepotente y perfumada primavera.
Los cabellos ya no tendrán que contener calor
ni almacenar el refrescante sudor:
La barba y cabello caerán,
en manos de un señor y un arma blanca.
El trabajo es necesario, impredecible.
Cuando vuelva a salir el sol
buscaré islas o almacenes de diseñadores,
vendedores de tarjetas de identidad; —identificación—.
Un eslogan para dos ramos distintos,
pero ambos productivos.
Cuando la luna salga de nuevo
pero no en compañía de las estrellas
porque el sol todavía se encuentra en despedida,
me uniformaré con atuendos coreanos
y volveré al éxtasis del deporte y la sana violencia;
con responsabilidad.
Mañana me voy a arreglar,
ajustaré los tornillos
y me apretaré el cinturón
para no desarmarme en el camino,
entre el sol y la luna
de mañana
y todos los días.
Conforme cobardía
En la tierra nos persiguen caballos,
en el mar peces
y en los cielos palomas.
Qué débiles somos,
lloramos sin armas ni carnadas.
Qué cobardes;
a ver si nos enfrentamos de verdad,
a ver si amamos
o peleamos como humanos.
en el mar peces
y en los cielos palomas.
Qué débiles somos,
lloramos sin armas ni carnadas.
Qué cobardes;
a ver si nos enfrentamos de verdad,
a ver si amamos
o peleamos como humanos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
